San Carlos Sud - Foto

Descubriendo San Carlos Sud

El Valle de Uco es una región formada por tres departamentos: San Carlos, Tunuyán y Tupungato, a 33º de latitud sur. La altitud sobre el nivel del mar ,que está en el rango entre los 900 y 1.200 m, la abundancia del agua cordillerana, el suelo pedregoso y el clima semidesértico, hacen de este valle un verdadero paraíso para lograr viñedos de calidad.

La sorprendente diversidad de los viñedos que pueblan Valle de Uco sólo se explica por la naturaleza adaptable de la vid, la generosidad divina y la tenacidad de los viticultores mendocinos.

Ésta es justamente la característica de un grupo de 51 pequeños y medianos productores que en los años ’80 reciclaron dos viejas bodegas, dotándolas de tecnología de punta. Así lograron la mayor bodega del Valle, que hoy disputa de igual a igual con sus vecinos internacionales las medallas de oro a los vinos. Estos productores, bajo el nombre San Carlos Sud, y con formato cooperativo, controlan más de 1.000 ha de viñedos y elaboran 10 millones de litros anualmente. Exportan sus vinos a 19 países  y reinvierten en el Valle de Uco todas sus ganancias.

Los viñedos de San Carlos Sud están dispersos  en la amplia geografía del departamento de San Carlos. Los viñedos del Sur, en los distritos de Chilecito y Pareditas, alimentan a la Bodega “Viluco”, ubicada en Chilecito, a la altura del kilómetro 115 de la Ruta Nacional 40. Ambos distritos sureños se caracterizan por presentar una gran amplitud térmica entre el día y la noche. En un día cualquiera de enero, la oscilación térmica puede caer desde los 35º en las horas de sol hasta los 9º durante la noche. Esto da como resultado magníficos vinos encorpados, especialmente el Malbec. Otra estrella del sur es la variedad Tempranillo, de la que produce el 30% del total del país.

La bodega “Viluco”, única en su tipo en la zona, que tiene una capacidad de 4,5 millones de litros, cuenta con la más moderna tecnología francesa de elaboración. La crianza de los vinos se realiza en  barricas de guarda,  para que allí duerman hasta alcanzar el grado de madurez perfecto. Esta bodega de San Carlos Sud controla 60 ha de Malbec, 80 ha de Tempranillo y otras 40 ha con diversas cepas tintas. Un fenómeno es un viñedo ubicado en Pareditas, con 15 años de edad, del que proviene el vino Comendador de Viluco.

Al Oeste, entre los 1000 y los 1200 msnm, sobre los faldeos andinos de la Cordillera Frontal, encontramos los parajes de El Cepillo y Altamira. Los suelos de esta zona extrema son de acarreo; el clima es duro, con fríos muy intensos y marcada amplitud térmica, que precipita el termómetro hasta los 5º en noches estivales. Estas características permiten óptimos cultivos de cepajes Merlot, Cabernet Sauvignon, Pinot Noir y Chardonnay. Sesenta ha son controladas por San Carlos Sud. De esta zona provienen tanto el champagne Henri Guillaumet como los vinos SCS, Cabal línea Gala, Cabal clásico y Relincho.

Al Este, en el distrito de Eugenio Bustos y su paraje Tres Esquinas, los suelos se vuelven arenosos y el clima, aunque más suave, continúa manteniendo la amplitud térmica característica de toda la región. Es zona apta tanto para el cultivo de manzanas, como de viñedos. Acá, y en el distrito de La Consulta, San Carlos Sud controla varias ha de finos varietales, como Malbec, Syrah, Sauvignon Blanc, Semillón y Torrontés. Es en esta zona en la que está enclavada la Bodega “Cabal”, con una capacidad de 10 millones de litros. Equipada con moderna tecnología francesa e italiana, guarda sus vinos en barricas de roble francés y americano, además de las tradicionales piletas. Esta bodega posee la línea de embotellamiento, que permite al consumidor obtener los vinos fraccionados en distintas vinerías y restaurants.

San Carlos Sud es una de las empresas argentinas que han logrado tecnificarse, tanto en sus viñedos como en las bodegas. Sus vinos hablan claramente de este enorme salto.

Los vinos Viña San Carlos, Cabal Roble y Cabal Bivarietal han logrado la sutil combinación de vino-madera que caracteriza el estilo argentino que hoy avanza arrollador por todo el mundo. Esta fuerte interacción del roble con el vino necesita una decantación previa de una hora como mínimo, al cabo de la cual entramos en un verdadero nuevo mundo del vino. Malbec de zona fría, Merlot de altura y Cabernet de pedemonte, cada uno con su identificación varietal, unidos por un mismo estilo. Altamente recomendable.